El abandono como arma del terror: el plan sistemático para deshumanizar a las infancias en la dictadura

Nelly Minyersky y Natalia Amatellio expusieron en el juicio Laguna Paiva II cómo el terrorismo de Estado replicó metodologías del nazismo y el franquismo para romper los lazos familiares, generando secuelas y huecos de significación psíquica que acompañan a las víctimas durante toda su vida.

CRÓNICAS DE UN JUICIO HISTÓRICO

El proceso judicial Laguna Paiva II arrojó luz sobre una de las facetas más oscuras del terrorismo de Estado en Argentina: la persecución y el desamparo dirigido hacia las infancias. A través de los testimonios de concepto de la abogada Nelly Minyersky y la psicóloga Natalia Amatellio, el tribunal analizó el impacto legal y psíquico de una política que, lejos de ser azarosa, constituyó un plan sistemático de destrucción.

La genealogía del horror: del totalitarismo europeo a la Argentina

Nelly Minyersky, abogada especialista en derecho de niñeces y adolescencia, trazó un paralelismo histórico ineludible al señalar que la apropiación e institucionalización de niños en la última dictadura militar tiene raíces en los sistemas totalitarios del siglo XX.

“Siniestramente esta política fue repetida en nuestro país”, afirmó Minyersky.

La jurista e investigadora de la UBA citó el programa implementado por Heinrich Himmler durante el nazismo —donde se secuestraban niños en países invadidos como Polonia bajo criterios raciales o como castigo a opositores— y la política implementada por Francisco Franco en España, que forzó la separación de entre 25.000 y 50.000 niños de familias republicanas para entregarlos a sectores afines al régimen con el fin de controlar el supuesto “caos” de sus padres.

Para Minyersky, la clave penal de este tramo del juicio radica en la tipificación del abandono provocado por el Estado: el abandono es un ilícito civil y penal. Bajo esta premisa, la especialista argumentó que, al tratarse de un contexto de terrorismo de Estado, esta figura debe ser declarada como delito de lesa humanidad para no quedar “a mitad de camino” respecto a los avances del derecho internacional. Asimismo, remarcó la necesidad de anular todas las adopciones fraguadas que tuvieron como antecedente un ilícito originado por la dictadura.

El quiebre del psiquismo: marcas que duran toda la vida

Por su parte, la psicóloga Natalia Amatellio, especialista en estimulación temprana e investigadora en violencias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), aportó la dimensión clínica del daño. Amatellio explicó que la infancia no es una “adultez en pequeñito”, sino la etapa fundamental donde se estructura la psiquis, el desarrollo cognitivo y las conexiones neuronales de un ser humano.

Al carecer de nociones temporales y espaciales consolidadas, un niño desamparado pierde la figura del “otro” —el adulto encargado de brindarle abrigo, ternura y, fundamentalmente, la “traducción del mundo”. En las audiencias de Laguna Paiva II, la especialista observó cómo los hoy adultos relatan sus vivencias dejando “huecos de significaciones”, intentando enlazar palabras que no pudieron ser procesadas en su niñez por la falta de un entorno protector.

Cuando el Estado forzó el desamparo de estos niños, los obligó a sostener solos su autopreservación cultural y física en un escenario de terror y vulnerabilidad absoluta.

Amatellio encuadró estas experiencias bajo las categorías de “situaciones extremas” y “traumas acumulativos”. Cuando el Estado forzó el desamparo de estos niños, los obligó a sostener solos su autopreservación cultural y física en un escenario de terror y vulnerabilidad absoluta. El psiquismo infantil, incapaz de metabolizar y dar sentido a la violencia sin una apoyatura familiar, sufrió un quiebre en su estructura yoica. Este impacto, advirtió la profesional, genera síntomas y marcas que duran toda la vida.

La crueldad como herramienta del Estado

Hacia el cierre de la jornada, al ser consultada por el concepto de crueldad, Amatellio fue tajante en definirlo no como una mera emoción, sino como una categoría política y clínica de dominación: la cosificación absoluta del otro. En todos los juicios de lesa humanidad la crueldad ha sido una herramienta para instalar un plan sistemático de dominación.

El debate en Laguna Paiva II expone, en definitiva, la urgencia de analizar los roles que el Estado asumió y aquellos que debió haber cumplido y omitió de forma deliberada, dejando como saldo una deuda histórica con la memoria y la reparación de las infancias vulneradas.

En todos los juicios de lesa humanidad la crueldad ha sido una herramienta para instalar un plan sistemático de dominación.

.

.


Ahora podés colaborar con nuestro proyecto Radio Inclusión,
un canal de streaming con contenido propio.

Esta imagen tiene un atributo alt vacío; el nombre del archivo es abierto-300x250-1.png

Vos elegís cuánto aportar ¡Cada aporte es un empujón para seguir al aire!

También podés hacer un aporte mensual fijo

Seguinos en nuestras redes:

3446 37-5118

https://www.instagram.com/radioinclusiongualeguaychu

https://www.youtube.com/@radioinclusion

.

.

.

.

31
¿Viajaste fuera de Gualeguaychú este año?
If 'Other' is filled, checked answers are ignored.

¿Querés salir en este espacio?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Are you human? Please solve:Captcha