Ratas al acecho: la prevención oficial no alcanza
La proliferación de roedores en Gualeguaychú expone la tensión entre los operativos municipales de desratización y descacharrización y la realidad cotidiana de los barrios, donde vecinos reclaman soluciones urgentes frente al riesgo de hantavirus.
La presencia de ratas en distintos barrios de Gualeguaychú se ha convertido en una preocupación creciente. Mientras la provincia de Entre Ríos registra casos de hantavirus —ocho confirmados en 2025, con cuatro muertes y una letalidad del 50%—, la Municipalidad asegura que lleva adelante operativos de desratización y descacharrización. Sin embargo, los testimonios barriales muestran que la prevención oficial no logra frenar el avance de los roedores.

Desde la Dirección de Ambiente se insiste en que el hantavirus es prevenible con medidas simples en el hogar y el entorno. La subsecretaria Ivana Secca subrayó que se trabaja de manera articulada con Salud e Higiene Urbana, entregando rodenticidas casa por casa y realizando inspecciones en viviendas y establecimientos públicos. Pero los vecinos perciben que los operativos no llegan a tiempo ni a todos los sectores.
Camila, vecina de Bulevar de León y Clavarino, relató que las ratas comenzaron a aparecer tras movimientos de suelo cerca de su casa, agravados por basura y chatarra acumulada. Andrea, del barrio Petter, describió una situación crítica: “Está lleno de ratas. Pedí un contenedor para tirar cosas, pero nunca lo trajeron. De noche se ven por toda la calle”. En Barrio 200 Viviendas, los vecinos señalan un microbasural histórico en calle Federación, donde se acumulan muebles rotos, restos de comida y gomas.
La memoria colectiva también recuerda tragedias: Lorena, del barrio Vicoer, mencionó que su tío murió por hantavirus en la creciente de 2007. “En esa zona siempre hubo ratas grandes como gatos, porque es inundable y los desagües las sacan a la superficie”, explicó.
El programa Patio Limpio, según la Municipalidad, incluye capacitaciones semanales y recolección de cacharros los jueves. Sin embargo, Mónica, del barrio Curita Gaucho, denunció que hace dos años esperan la descacharrización: “Contratar un flete para llevar cosas al Ecoparque es carísimo. Terminamos acumulando basura en los patios”.


La tensión entre estadísticas oficiales y vida cotidiana es evidente. Mientras el Municipio asegura que los operativos están en marcha, los vecinos sienten que la historia se repite cada vez que el río crece o los baldíos se llenan de basura. Elena, en la zona de la terminal, resumió: “Yo tengo gatos, en mi casa no hay ratas, pero los zanjones atrás están llenos de mugre y eso favorece que aparezcan”.
La Dirección de Ambiente recomienda mantener patios limpios, eliminar malezas, guardar alimentos en recipientes cerrados y ventilar ambientes antes de ingresar. Pero los vecinos advierten que la prevención no puede depender solo de la voluntad individual: sin contenedores, sin limpieza sostenida de baldíos y sin continuidad en las campañas, los barrios quedan librados a su suerte.

En un contexto provincial donde el hantavirus ya provocó muertes, la proliferación de ratas en Gualeguaychú exige respuestas más rápidas y efectivas. La prevención no puede ser solo un discurso: los vecinos reclaman soluciones concretas para vivir en un entorno seguro y saludable.
Fuente: El Argentino
