Conflicto territorial y de derechos humanos: una empresa forestal amenaza a una comunidad guaraní
La comunidad Tekoa Okä Porã acusa presiones, amenazas y procedimientos irregulares en el marco de un conflicto territorial con la multinacional forestal
La comunidad Tekoa Okä Porã acusa presiones, amenazas y procedimientos irregulares en el marco de un conflicto territorial con la multinacional forestal. Reclaman reconocimiento oficial, acceso a servicios básicos y el cese de los hostigamientos.
En Puerto Libertad, Misiones, la comunidad mbya guaraní Tekoa Okä Porã volvió a denunciar hostigamientos y amenazas vinculadas a la empresa forestal Arauco. Desde diciembre de 2025, los integrantes de la comunidad reportan presiones para abandonar el territorio, además de dos principios de incendio en zonas linderas a plantaciones de eucaliptos. La situación se enmarca en un conflicto territorial que lleva décadas y que se agudizó tras el regreso de las familias a las tierras de las que habían sido desplazadas por la construcción de la represa Urugua-í.

El mburuvicha Javier Martínez relató que una persona se presentó en nombre de la empresa junto a personal policial, sin orden judicial que avalara el procedimiento. “No había autorización legal, fue un intento de intimidación”, aseguró. La comunidad, compuesta por 19 personas, reclama reconocimiento oficial de su asentamiento, acceso a servicios básicos y garantías para permanecer en el territorio sin sufrir presiones externas.
El contexto ambiental refuerza la tensión: la zona está dominada por monocultivos de pino y eucalipto, especies exóticas utilizadas para producir madera y celulosa. De allí se obtienen papel, cartón, papel higiénico, servilletas y hasta aditivos alimentarios. Para las comunidades originarias, estos cultivos implican pérdida de biodiversidad, degradación del suelo y desplazamiento de sus prácticas tradicionales de subsistencia.
“No se trata solo de un conflicto por la tierra, sino de un problema de derechos humanos”
Los hostigamientos denunciados se suman a una larga lista de conflictos entre pueblos originarios y empresas forestales en Misiones. La expansión de los monocultivos ha generado disputas por la tierra, cuestionamientos sobre el impacto ambiental y reclamos por el respeto a los derechos ancestrales. En este caso, la comunidad Tekoa Okä Porã insiste en que su regreso al territorio en 2025 fue un acto de recuperación legítima, tras años de desplazamiento forzado.

Organizaciones sociales y ambientales de la región acompañan el reclamo y advierten que la falta de reconocimiento oficial agrava la vulnerabilidad de las familias. “No se trata solo de un conflicto por la tierra, sino de un problema de derechos humanos”, señalaron. La comunidad exige que cesen los hostigamientos y que se garantice su permanencia en el territorio, en condiciones dignas y con acceso a servicios básicos.
Mientras tanto, la empresa Arauco no ha emitido declaraciones públicas sobre las denuncias recientes. La situación en Puerto Libertad vuelve a poner en evidencia la tensión entre el modelo extractivo forestal y los derechos de los pueblos originarios, un conflicto que sigue sin resolverse en Misiones.
